DEJÓ UN IMPORTANTE LEGADO A LA ANTROPOLOGÍA URUGUAYA
Pi Hugarte, el floridense que se hizo mundo
Florida (Uruguay), 18, Ago – Quizás no tan conocido para muchos floridenses, Renzo Pi Hugarte (1934-2012) había nacido en la ciudad de Florida pero su destino como antropólogo fue el mundo entero.
A la edad de 78 años, el pasado miércoles la muerte sorprendió a Renzo Pi Hugarte, muerte que le llegó por una insuficiencia cardíaca.
El valor como antropólogo y como científico queda reflejado en la variedad de su extensa obra, que cubrió campos tan diversos como el legado de los inmigrantes en Uruguay, la vida en los rancheríos rurales del interior, los ritos de posesión afroamericanos y las costumbres de los charrúas.
Aún está latente una de sus últimas conferencias realizadas en el auditorio del Centro Cultural Florida en ocasión de la visita del San Cono Durmiente. Allí entre floridenses y teggianeses Pi Hugarte se hizo entender con el idioma universal del conocimiento, explicando cómo un santo del centro sur de Italia había recalado en una remota ciudad del centro de un país sudamericano en formación y cómo el culto por San Cono era más seguido en Uruguay que en la propia Italia.
La muerte de Pi Hugarte no pasó desapercibida para medios capitalinos, como tampoco para personalidades vinculadas ala Universidaddela República.EnFlorida, su lugar de origen, prácticamente nadie le recordó.
SU GRAN INTELIGENCIA
Su profesor y amigo, el (entre otras cosas) antropólogo Daniel Vidart resaltó a medios capitalinos la gran inteligencia de Pi Hugarte como científico, aunque aclaró que la antropología “en muchos casos es más un oficio que una ciencia”.
“Era un amigo entre los amigos: nunca se apagó en él la llama de la amistad”, agregó Vidart.
“Era un ser de otro planeta. Con una vida tan complicada, con un exilio a cuestas, varios matrimonios, cuatro bypass cardíacos… Sin embargo siempre se dedicó a la antropología con gran pasión”, dijo el también antropólgo Germán Weinstein, compañero de generación de Pi y como él, alumno de Vidart del Instituto de Estudios Superiores en 1953. Los tres forjaron desde entonces una amistad que entrelazó lo académico con lo personal.
“Lo queríamos más por sus defectos que de pronto eran virtudes”, reconoció Vidart, muy emocionado.
HIJO DEL URUGUAY PROFUNDO
Renzo Pi había nacido en Florida en 1934, hijo de descendientes de catalanes y vascos. “Pi significa ‘pino’ en catalán, y Hugarte es ‘isla’ en euskera”, acotó Vidart, con quien Pi publicó El legado de los inmigrantes.
A partir de los 18 años, Pi formó con Vidart y Weinstein un “trevere”, un trío de intelectuales que se influía mutuamente.
“Integramos las misiones sociopedagógicas dela Facultadde Derecho e hicimos una investigación sobre la vida en el rancherío de Cañas, en Tacuarembó. Fue nuestro primer trabajo serio y se publicó”, contó Weinstein.
Unos años después, en 1957, Pi y Weinstein realizaron un viaje de cuatro meses porla Amazonia.“De locos que éramos, navegamos por el río Madeira, luego por el Amazonas y retornamos por el Atlántico”, narró el compañero de viaje, quien remarcó que la travesía tuvo algo del viaje iniciático de Ernesto Guevara. “Estábamos marcados por el espíritu latinoamericano”, agregó. El ‘Mayo francés’ encontró a Pi en París, donde estudió con eminencias como André Leroi-Gourhan. Allí se recibió. Además viajó por buena parte de Europa.
Con la democracia regresó al país y dio clases en Facultad de Humanidades. Uno de sus principales temas fue analizar con ojo clínico el verdadero legado de los charrúas. Su libro Los indios del Uruguay es parte de este corpus.
La muerte de Pi deja un vacío pero también un gran legado, que se completa con sus recientes investigaciones sobre temas de posesión, como las macumbas y el vudú.
(Fuente: El Observador y El País de Montevideo).

Bueno, es muy curioso esto.
Ya que soy la hija de Renzo y hasta donde yo se papa nacio en Durazno… que cosas raras que pasan che..